Columnas
11 de agosto de 2006
Integraciión y crisis energértica

Pareciera que mientras más esfuerzos se realizan para integrarnos con nuestros vecinos argentinos, los resultados son inversamente proporcionales. Es así como nos han impuesto cancelar un seguro por los vehículos chilenos que ingresen a su territorio y recientemente han tomado la decisión de aplicar una tarifa a cada extranjero que entre a su país.

A lo anterior debemos agregar su escaso interés en cumplir los compromisos en materia de mejorar las rutas bioceánicas y, como si esto fuera poco, deliberadamente han demarcado sus mapas considerando como propio el territorio que aún está en litigio en Campos de Hielos.

Pero además, el último anuncio del gobierno argentino sorprendió a todos. El aumento de 20 a 45 por ciento del impuesto a la exportación del gas, descolocó a las autoridades chilenas, quienes esperaban otra cosa de sus pares trasandinos. Así se suma un nuevo desencuentro en materia energética.

Primero, bastó que nuestra Ministra de Minería y Energía tomara el avión de regreso desde Buenos Aires, para que del otro lado de la Cordillera anunciaran el alza de las bencinas en la frontera para los extranjeros. Y luego se conoce el decreto que contradice la promesa argentina, pues en la cumbre del Mercosur se aseguró a la Presidenta Bachelet que el precio del hidrocarburo no superaría los cuatro dólares por millón de BTU.

Aunque intenten justificar la medida señalando que Chile paga el gas a un precio más que razonable en relación con la región, aquí no se están tomando en cuenta los acuerdos. Simultáneamente, nuestro país no se hace respetar y se están entregando señales preocupantes en materia de relaciones internacionales, lo que denota que no estamos siendo eficientes en lograr reciprocidad en las relaciones bilaterales.

En definitiva, el nuevo impuesto provocará un alza cercana al 70 por ciento en el valor final del gas; aumento que según el Gobierno deberán asumir las empresas distribuidoras y sus clientes comerciales, quienes ya están debiendo soportar un corte total en el suministro.

Si bien esta alza aun tiene consecuencias insospechadas, echa por la borda el optimismo que había dejado la cumbre del Mercosur. Esta situación pone otra vez en el tapete nuestra tremenda dependencia en materia energética, lo que sin duda debe hacernos reflexionar.

Este tema tiene que ver con la seguridad nacional, por cuanto de no contar con una matriz autónoma y económica, pondremos en riesgo el futuro desarrollo del país. Por lo mismo, como lo ha dicho la Ministra Poniachick, debe convocarnos a todos.

En todo caso, independiente del gas, hoy debe preocuparnos la actitud de la administración Kirchner y la ingenuidad de nuestras autoridades, que debilitan las confianzas y sin duda entorpecerán cualquier acuerdo que se quiera alcanzar en este y otros temas.


Diputado Francisco Chahuán