15 de febrero de 2006
La breve visita a Valparaíso del trasatlántico más grande del
mundo provocó gran alboroto en la zona. A nivel general, por
la curiosidad natural de ver un hotel de 10 pisos sobre el mar
y, asimismo, por las ganancias que su fugaz paso por el Puerto
reportaría para el comercio local.
A propósito, es oportuno plantearse como desafío que este tipo
de visitas prolonguen su estadía en nuestras ciudades, lo que
tiene que ver con impulsar el turismo y potenciar las cualidades
que nos hacen particulares.
Según la Organización Mundial del Turismo, sólo el 2003 la actividad
generó a nivel internacional divisas por 514 mil millones. Y
los pronósticos sobre el mercado señalan que crecerá a tasas
de un 5,4% anuales de aquí al 2009. Por su parte, la llegada
de turistas internacionales a Chile creció un 11% durante el
primer semestre del año pasado y se tradujo en $ 756 millones
de dólares durante el mismo período.
Uno de nuestros problemas es que lo invertido en promoción turística
internacional es significativamente inferior en relación a países
con productos más o menos similares. Por ejemplo, mientras Costa
Rica destinó en el 2003 cerca de 12 millones de dólares y Nueva
Zelanda asignó 50 millones de dólares a este concepto, Chile
invirtió 1,6 millones de dólares.
El 2% de la población de Viña del Mar trabaja directamente en
esta área, sin contar los empleos indirectos. Por eso resultará
interesante ver los efectos de la creación de la Subsecretaría
de Turismo, anunciada por la Presidenta electa, Michelle Bachelet.
Por lo pronto, urge incentivar la creación de grandes proyectos
turísticos en regiones e invitar al sector privado a participar
de la creación de Normas de Certificación de Calidad, entre otras
cosas. A nivel local, tenemos que superar la estacionalidad
y reforzar la Región como un Producto Turístico de Atractivo
Internacional; a Valparaíso como Patrimonio de la Humanidad y
Capital Cultural y lograr que Concón sea la capital Gastronómica.
La iniciativa privada es pilar fundamental de la dinamización
del sector, lo que debe ir de la mano con el aporte estatal y
el mejoramiento de la calidad de los servicios, para garantizar
la adecuada satisfacción de los usuarios, la conservación permanente
y uso sostenible del patrimonio cultural y natural del país.
Sin embargo, también hay que darle a los visitantes garantías
básicas, tales como la seguridad ciudadana. Este es un asunto
fundamental para ganarse la preferencia de las personas y es
un punto que no se puede olvidar cuando estamos ad portas de
eventos de la envergadura del Festival de la Canción de Viña
del Mar. Es en estos aspectos, sobre todo, donde no podemos
fallar.
Diputado Francisco Chahuán
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