Columnas
15 de marzo de 2006
Por un medio ambiente limpio

El visto bueno que dio la Comisión Regional de Medio Ambiente a la instalación de una planta termoeléctrica en el sector de Colmito, comuna de Concón, no debiera dejar indiferente a nadie, por varias razones. En primer lugar, porque se trata de un proyecto que no se fundó en un Estudio de Impacto Ambiental (EIA), sino en una Declaración de Impacto Ambiental, tecnicismo que impidió que la comunidad participara en el proceso de evaluación. Porque su emplazamiento está contemplado en una zona de extensión natural de la Villa Independencia, que en un futuro cercano debiera estar poblado. Porque va a producir un sobrecalentamiento de las aguas del río Aconcagua, que afectará su biodiversidad; y porque atenta contra el patrimonio ambiental de Concón y sus metas de desarrollo, en cuanto la comuna aspira a convertirse en capital gastronómica de Chile.

A pesar de lo dicho por el ex Intendente, en el sentido que esta iniciativa ofrecerá un turismo "moderno" al visitante, hay varios aspectos que se deben considerar para tener una opinión fundamentada. Entre éstos, el hecho que la planta va a emitir más de 2 toneladas de contaminantes diarios al aire y consumirá más de mil toneladas de agua en ese mismo período, en una zona que ya tiene problemas de caudal y abastecimiento de dicho recurso; va a generar ruidos molestos para la zona aledaña e implicará el tránsito frecuente de camiones pesados; y que está comprobado que las torres de alta tensión afectan la salud de las personas. Así las cosas, no es aventurado pensar que los costos son demasiados para una planta que va a generar 16 empleos cuando esté operativa y que se viene a instalar a Concón para abastecer a Santiago. Eso no es justo. En vista de ello, el turismo "industrial" al que aludió la ex autoridad regional no debiera entusiasmar a muchos. Mal que mal, 2 turbinas de 30 MW, que operarán con gas natural o diesel, no es precisamente atractivo.

Las decisiones que involucran el resguardo del medio ambiente deben ser técnicas y no políticas, y tienen que regular las condiciones para que los proyectos sean compatibles con otras actividades productivas en la zona o con las condiciones naturales del sector. Mientras esto no suceda, nos veremos en la necesidad de recurrir a la Justicia, de manera de impedir que iniciativas perjudiciales, como ésta, prosperen. Por lo pronto, se trata de un tema que debe convocar a la comunidad: hoy es tarea de todos informarnos de los efectos negativos del "Respaldo Eléctrico Colmito", de manera que ejerzamos nuestro legítimo derecho a la salud y a un medio ambiente limpio.


Diputado Francisco Chahuán