Columnas
27 de febrero de 2006
Derecho a la salud

Nuestro sistema público de salud adolece de fallas inaceptables. Basta recordar las marchas, desde Santiago hasta el Congreso Nacional, que ha realizado la Agrupación de Familiares y Amigos de Enfermos Terminales y Catastróficos para llamar la atención de las autoridades y superar la indefensión en que se encuentran.

Pero ése es sólo un ejemplo de sus falencias, que se traducen en que hoy el derecho a la salud de las personas no está resguardado como corresponde y la propia Constitución indica. Otra manifestación de lo anterior son las listas de espera que existen en la mayoría de los centros asistenciales del país.

Es en ese sentido que, en lo personal, he llamado a la alcaldesa de Viña del Mar a reactivar el Consejo Comunal de Salud. Esta medida se fundamenta en la urgencia de potenciar el área sanitaria y resguardar debidamente la vida de las personas. La iniciativa debe orientarse a definir prioridades y planes operativos destinados a mejorar las condiciones de atención primaria de la salud de la ciudadanía y tiene que ir de la mano con la revisión de la infraestructura y la deuda de los centros asistenciales, la realización de un catastro en torno a las necesidades de los consultorios municipalizados de Viña del Mar y los esfuerzos ya iniciados por el Hospital Gustavo Fricke para descomprimir la lista de espera de pacientes, coordinarse con el sistema primario y disminuir su endeudamiento.

La reactivación de esta instancia de salud se traducirá en un mejor acceso a la atención de parte de los usuarios y busca integrar a todos los actores del sector salud, municipal, público y privado instalados en la ciudad, con el objeto de alcanzar una Política Comunal de Salud que permita perfilar una visión y objetivos comunes de mediano y largo alcance, identificar niveles de carencias y demanda, orientar inversiones, caracterizar nichos para profesionales y PYMES del área, conocer y resolver la burocracia ministerial y municipal, etc.

Un gobierno que suele jactarse de los avances y modernización de su gestión debiera procurar adaptarse a los cambios y nuevas necesidades que surgen naturalmente con el paso del tiempo.

El progresivo envejecimiento de la población y el aumento de los accidentes de tránsito, por ejemplo, han generado un incremento de las enfermedades crónicas, discapacidades y minusvalías, que deben preverse y tienen que asistirse. Por lo pronto, la Municipalidad de Viña del Mar ya puede comprometerse con el tema impulsando una iniciativa que pondrá en marcha una solución urgente e impostergable.


Diputado Francisco Chahuán