28 de marzo de 2006
Alza de contribuciones: Otro castigo a la clase media
A menudo queda la sensación que el gobierno se desconecta de la realidad de las personas. No se da cuenta cómo ahoga a la gran porción de chilenos que conforman la clase media y les impide mejorar su calidad de vida. El reciente reavalúo de los bienes raíces constituye un claro ejemplo de esta situación, pues castiga a esa ciudadanía que con esfuerzo -muchas veces el de una vida- logró adquirir una casa o un departamento.
Independientemente que esté amparado por una ley, este aumento de las contribuciones es injusto, por muchas razones. Se cobra a las personas por lo que poseen y no por lo que ganan, lo que constituye un impuesto indirecto al patrimonio. Da lo mismo si los propietarios son jubilados, discapacitados o cesantes. Y si alguna vez tuvieron dinero para comprarse una casa en un lugar que hoy posee mayor plusvalía, hay que cobrarles más todos los años. Esto es ilógico, pero es la misma filosofía que castiga a la gente de esfuerzo a través del sistema de cálculo del Fondo Solidario de Crédito Universitario o la Ficha CAS: si en el pasado una familia logró comprar bienes o los heredó, entonces hay que sancionarla.
Estamos frente a un cobro discriminatorio, pues la razón para que determinados grupos familiares paguen más obedece al simple hecho de vivir en una zona donde se supone que los terrenos son más caros. Si bien el que los montos recaudados vayan a financiar a los municipios es valioso, hay quienes terminan pagando un verdadero arriendo al Estado por terrenos que son de propiedad de los ciudadanos.
Tanto Renovación Nacional como el Colegio de Abogados han sido enfáticos al señalar diversos problemas e injusticias en este proceso, solicitándole a la Presidenta de la República que envíe un proyecto de ley que suspenda la entrada en vigencia de la Ley 20.033, sobre la cual se funda esta disposición.
Sin embargo, aun cuando no se ha respetado la idea original de dicha normativa, respecto que ningún aumento se elevaría por sobre el 25% del valor del pago de contribuciones, el gobierno no ha querido darse por enterado de las inquietudes de la ciudadanía.
Cuesta entender cómo la administración central sigue defendiendo una medida que, además de rechazo, ya genera temor entre todos aquellos que se sienten incapaces de pagar los nuevos montos exigidos. Es una pena y un contrasentido que se hable tanto de escuchar a las chilenas y chilenos, mientras nuestro nuevo gobierno hace oídos sordos, tozudamente, al primer problema ciudadano que se le presenta.
Diputado Francisco Chahuán
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