· Dirigentes del sector advierten que escuelas regulares no estarían preparadas para recibir a niños con necesidades educativas especiales y alertan sobre perjuicios en los menores, las familias y los profesionales que no tienen las competencias ni vocación para hacerse cargo de ese tipo de enseñanza.

Con el objeto de sensibilizar y dar a conocer los efectos que podría tener el decreto 33 del Ministerio de Educación y con la participación de representantes de 10 organizaciones vinculadas a la enseñanza se realizó en la Biblioteca del Congreso Nacional, en Valparaíso, el seminario “Análisis y reflexión sobre la Educación Especial en Chile. Cómo afecta la Ley de Inclusión Escolar a los niños y niñas de nuestro país”

La presidenta de la Unión Nacional de Educadores y Escuelas Especiales (UNEES), Francia Lagos, explicó que el propósito de la actividad, patrocinada por el senador Francisco Chahuán, fue “sensibilizar y dar a conocer qué es la educación especial, que siempre ha estado un poco rezagada del sistema”.

A juicio de Lagos, “las políticas públicas nunca nos han considerado como corresponde, pues la mayor parte son particulares subvencionadas, impulsadas por pequeños emprendedores que han invertido tiempo, recursos y esfuerzo para apoyar y ofrecer la cobertura que el Estado no ha dado.”

El senador Chahuán precisó que el seminario apuntó a “abordar efectos que podría tener el decreto 83 del Mineduc (dictado en enero de 2015) para las escuelas especiales, debido a que instala un incentivo perverso que va a terminar con la educación especial” e hizo un llamado al Gobierno a reevaluar dicho decreto y la reforma educacional en sí misma.

El parlamentario dijo que la Confederación de Asociaciones de Colegios Particulares Subvencionados, con la incorporación de la Asociación de Padres y Apoderados (Confepa), está en proceso de constitución y está generado un cronograma de movilizaciones para alertar al Gobierno sobre “la necesidad de reformar la reforma (de educación) y buscar fórmulas para generar conciencia de los perjuicios del decreto 83.”

Según Francia lagos, “con ley de inclusión se pretende hacer desaparecer estos establecimientos y que nuestros niños se acojan de manera improvisada al sistema tradicional, que no está hecho para ellos, pues la inclusión requiere un cambio cultural profundo de la sociedad, un período más largo de tiempo y un cambio de actitud para que las escuelas regulares estén preparadas”.

La dirigente sostuvo que “no se puede improvisar en este tema, pues tendrá un alto costos para los niños, sus familias, las escuelas y los profesionales del área, como ya ha ocurrido en otros países”. Al respecto, afirmó que “la educadora diferencial elige estudiar para atender a estos niños, por vocación, y no podemos esperar que una profesora básica -que no eligió atenderlos- se haga cargo de 5, 10 ó 15 niños con necesidades educativas especiales en un curso de 45 alumnos”.

En la misma línea, subrayó que “no podemos ser tan irresponsables de hablar de inclusión sin preparar el medio ni a los profesionales, porque eso implicará retroceder 40 ó 50 años y los padres de los niños con necesidades especiales los van a dejar, por protección, en sus casas.”

Lagos precisó que la normativa establece una regulación aparte para las escuelas especiales, “habla de adecuaciones curriculares y reconversión de escuelas especiales a escuelas básicas, pero eso es imposible, no podemos adecuar el curriculum ni dejar de lado las necesidades de nuestros alumnos, porque eso es la muerte de las escuelas especiales.”


Confederación de la Asociación de Colegios Particulares de Chile

Por su parte, el presidente Confederación de la Asociación de Colegios Particulares de Chile, José Valdivieso, coincidió con Lagos y precisó que el encuentro llevado a cabo en la BCN se gestó para “dar a conocer el malestar por esta ley de inclusión que está eliminando el emprendimiento privado y perjudica a aquellos colegios que lo hacen bien.”

En su opinión, “con ley o sin ley de inclusión, las cosas se pueden remediar, pero lo que hace esta norma es cerrar colegios particulares subvencionados, transformarlos en colegios particulares privados o en corporaciones educativas endeudadas y cualquiera de estas tres opciones implica la eliminación de la educación particular subvencionada, pues muchos establecimientos se van a ver sometidos a esta nefasta reforma.”

La Confederación de la Asociación de Colegios Particulares de Chile agrupa a más de 1050 colegios y más de 400 mil familias que se han organizado para ser un referente único nacional de la educación particular subvencionada.

La UNESS reúne a 375 escuelas en el país y se suma a otras dos entidades orientadas al mismo fin_ la Asociación Gremial de Sostenedores de Escuelas Especiales de Lenguaje (ASEEL) y la Coordinadora Nacional de Educación Especial (CONADEE).