· Presidente de la instancia, Francisco Chahuán, dijo que entre otras cosas abordaron la preocupación de incorporar adecuadamente el relato histórico en la contramemoria, “considerando que recientemente el Presidente Evo Morales intentó hacer un hecho político respecto de la conmemoración del día de la ocupación”.

El presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara Alta, senador Francisco Chahuán, destacó la presencia en esa instancia legislativa del agente chileno ante la Corte de La Haya, José Miguel Insulza, quien concurrió para analizar el estado de la demanda marítima y el proceso de presentación de la contramemoria, que podría ser presentada en mayo ante el tribunal internacional.

El parlamentario, quien atribuyó a “especulaciones de los medios” eventuales “pretensiones personales de corto aliento” de Insulza, sostuvo que el agente habría renunciado a cualquiera de éstas al optar por este rol y aseguró que hoy “está plenamente dedicado a la defensa de los intereses superiores de nuestro país, que es lo que nos importa”.

El presidente de la Comisión dijo que en la ocasión abordaron la preocupación que existiría de plasmar adecuadamente el relato histórico en la contramemoria, “considerando que recientemente el Presidente Evo Morales intentó hacer un hecho político respecto de la conmemoración del día de la ocupación” y valoró el trabajo que se estaría realizando sobre la materia, lo mismo que el despliegue político y diplomático del agente, el equipo y la Cancillería.

Por su parte, Insulza sostuvo que durante la primera sesión de la Comisión explicó el trabajo que se está realizando, “teniendo en cuenta que se trata de un tema que tiene más de un siglo, hay que cubrir todos esos aspectos, y hay muchos antecedentes y datos que a veces han sido mal explicados, voluntaria o involuntariamente”. Desde esa perspectiva, dijo que “le memoria va a contener eso y situaciones más recientes, además de temas de análisis y doctrina jurídica que es preciso estudiar, todo en una memoria que no debe tener demasiadas páginas porque queremos que la lean.”

Sobre los hechos en que se ha visto involucrado el Presidente Evo Morales, dijo que se trata de “temas internos que ellos resolverán con sus propios medios de comunicación, parlamentarios y sistema judicial, en el que nosotros no deberíamos involucrarnos”. Consultado sobre si aquello podría perjudicar la posición boliviana, indicó que “nunca es bueno para un Gobierno que algo así ocurra, pero no debemos pronunciarnos al respecto.”

Finalmente, estableció que “si hay historiadores que quieran pronunciarse sobre las afirmaciones de Bolivia, por cierto lo harán, pero no es lo que nos corresponde a nosotros, porque nuestro auditorio es el tribunal de La Haya y lo que nos interesa hoy día es que nuestras respuestas sean claras, bien presentadas y que el país se mantenga unido en torno al asunto.”