El senador Francisco Chahuán y el diputado Fuad Chahín llegaron hasta el Ministerio del Interior junto a refugiados y representantes de la Federación Palestina de Chile para plantearle al titular de esa cartera, Andrés Chadwik, la situación que afecta a 53 niños palestinos que se encuentran en condición de apátridas.

El senador Chahuán explicó que el encuentro se generó “para los efectos de enfrentar la situación que afecta a 53 niños palestinos que están en condición de apátridas, básicamente porque si bien los padres ya están en condiciones de optar a la nacionalidad chilena, los menores de edad que hayan nacido fuera del territorio nacional no pueden hacerlo”.

En virtud de lo anterior, “le hemos planteado al ministro la posibilidad de presentar un proyecto de reforma constitucional que permita, junto con la solicitud de nacionalidad de los padres refugiados incorporar a los hijos menores de edad que hayan nacido fuera del país.”

Chahuán dijo que el ministro manifestó plena voluntad de avanzar en esta materia y que junto al diputado Chahín “vamos a iniciar una cruzada para los efectos de que el Día Internacional del refugiado, que se celebra el 20 de junio, sea un hito para poder dar solución a los refugiados palestinos que tan bien se han adaptado a la realidad nacional.”

El diputado Chahín agregó que “hemos propuesto una modificación constitucional que permita que ningún hijo de una persona a la que el estado de Chile le haya reconocido la calidad de refugiado sea apátrida, por lo tanto que pueda optar conjuntamente con sus padres a la nacionalidad chilena, pues esto tiene que ver con los derechos humanos”.

Ambos parlamentarios criticaron que hoy día “quienes tienen la calidad de refugiado y sean mayores de edad tienen la opción de  optar a la nacionalidad, que sus hijos nacidos en Chile sean chilenos, pero que sus hijos menores nacidos en el extranjero estén en una condición de apátridas.”

El Jefe de Departamento de extranjería y Migración del Ministerio del Interior, Mario Cassanello, valoró la reunión por lo que supondría un “avance bastante potente respecto de situación que se presenta con hijos de refugiados de distintos países , pues se trata menores de edad que no pueden adquirir la nacionalidad chilena sino hasta haber cumplido 18 años siempre y cuando sus padres se hayan nacionalizado o, de lo contrario, a los 21 años.”  A juicio de Cassanello, “a partir de lo que han planteado los parlamentarios podremos dar una solución al problema que se presenta con estos niños, a objeto que se puedan incorporar y ser reconocidos como chilenos”.