· En el marco de la reforma educacional, el Decreto Ley 83 establece que las escuelas especiales deben reconvertirse en básicas, jardines infantiles o centros para apoyar la inclusión de los niños en la enseñanza regular. Profesores y apoderados sostienen que muchos de estos menores no están en condiciones de incorporarse a cursos de 45 alumnos sin que se consideren sus requerimientos especiales y no están dispuestos a hacerlos partes del proceso tal como lo plantea la ley.

El senador Francisco Chahuán se reunió con un grupo de madres de niños con capacidades diferentes y educadoras de escuelas especiales para abordar su preocupación por los efectos que podría tener el Decreto Ley 83 que establece, en el marco de la Reforma Educacional, una serie de adecuaciones curriculares que terminarían por reconvertirlas en establecimientos regulares “sin considerar los requerimientos y atención particular que necestan estos menores”.

La presidenta de la Unión Nacional de Educadoras y Escuelas Especiales, Francia Lagos, explicó que “como escuelas especiales fuimos invisibles en la reforma Educacional hasta que -llegado el momento- se nos informó que tendríamos un decreto que nos regularía como un caso aparte”.

No obstante, lamentó, “nos hemos dado cuenta de que el Decreto Ley 83, ya aprobado en 2015, habla de lo que son las adecuaciones curriculares y sostiene que las escuelas especiales desaparecen y deben reconvertirse en escuelas básicas o jardines infantiles -en el caso de las escuelas de lenguaje- o centros de recursos para dar apoyo a la inclusión de los niños en enseñanza regular”.

Lagos criticó la medida porque “muchos de ellos no están preparados para incorporarse a cursos de 45 niños y hemos sostenido reuniones con padres y apoderados para que, en caso de aplicarse, nuestros menores vuelvan a sus casas, porque no estamos dispuestos a hacerlos partes del proceso tal como lo plantea la ley.”

El senador acogió las inquietudes y planteó la urgencia de hacer las correcciones que corresponda, “teniendo en cuenta las necesidades educacionales de niños, cautelando y dignificando el aporte que ha sido la educación especial, sobre todo teniendo en cuenta que ajustarse a los plazos que fija el decreto para reconvertir estas escuelas en colegios regulares atenta contra las condiciones y requerimientos particulares que tienen esto niños”.

En ese contexto, llamó al al Mineduc a entender que la educación especial en Chile “no puede desaparecer y a informar qué efectos podría tener el DL 83 que va a terminar haciendo desaparecer los establecimientos que la imparten en Chile.”

La profesora y educadora diferencial Jenny Fabres, quien además es mamá de un niño con necesidades educativas permanentes, aseguró que “debemos reunirnos y saber qué está pasando con esta ley que perjudica a nuestros niños”. Agregó que “lamentablemente mi hijo va a ser un experimento al ser inserto en una educación regular para la que no está preparado, él no tiene condiciones ni habilidades para incorporarse en un contexto de supuesta inclusión y eso me preocupa, porque no quiero tener a mi hijo de 11 encerrado en casa, mirando cómo se le va la vida, necesito respuestas y que nos apoyen.”

Finalmente, Camila Marín, mamá de otro niño con capacidades especiales valoró el apoyo que le han brindado estas instituciones “que me han ayudado y respaldado para permitirle a mi hijo avanzar y ser un niño con posibilidad de relacionarse con el mundo de mejor manera, por lo que espero que piensen en ellos, que necesitan cariño y ayuda diaria.”