Lamentó clausura del debate y aseguró que durante la etapa de audiencias públicas se lograron consensos muy relevantes, subrayando que “este proyecto de ley es absolutamente innecesario, porque la lex artis médica tiene resuelto el tema” y más parecería el inicio de una conversación en torno al aborto libre.

El senador Francisco Chahuán lamentó la clausura del debate y aprobación en general de la idea de legislar en torno al proyecto que regula la despenalización de la interrupción voluntaria del embarazo por tres causales y afirmó que implica “un retroceso muy importante respecto de la protección de los derechos humanos en nuestro país, pues creemos que una sociedad democrática debe proteger los derechos de cada uno de sus miembros.”

El parlamentario, quien había solicitado extender la etapa de audiencias públicas hasta noviembre, lamentó la decisión de la instancia y sostuvo que “en el vientre materno hay un ser único irrepetible, con dignidad humana, que debe ser protegida.”  Agregó que “reconocemos que los derechos de una persona terminan cuando comienzan los de otro y no podemos olvidar los de aquel que está en el vientre materno”.

Asimismo, el integrante de la Comisión de salud, que aprobó la idea de legislar por tres votos a favor y dos en contra, subrayó que “este proyecto de ley es absolutamente innecesario, porque la lex artis médica tiene resuelto el tema y hoy no hay ningún médico que haya debido optar entre los tratamientos para salvar la vida de la madre y del que está por nacer”.  Lo anterior, dijo Chahuán, “porque en Chile no está sancionado penalmente el aborto indirecto y más bien esto aparece como un comienzo para hablar del aborto libre.”

El parlamentario agregó que “nos hubiera gustado que todas las organizaciones, incluso las pro aborto, hubieran tenido la oportunidad de debatir en la Comisión”, destacando que “en estas audiencias públicas logramos consensos tales como: la ausencia de médicos materno fetales en condiciones de determinar que una criatura tiene una patología que es incompatible con la vida; y que equipamiento que hay en Chile no permite diagnosticar con certeza ese tipo de dolencias”.

A juicio del senador, “el Gobierno ha entendido este proyecto como una contradicción entre dos derechos, de la mujer a disponer de su propio cuerpo y el derecho  la vida del que está por nacer” y en ese contexto aseveró que “nosotros somos de aquellos que siempre y en todo momento defendemos el derecho a la vida del que está por nacer.”

Ahora corresponde que la iniciativa, que está en segundo trámite constitucional, sea estudiada en general por la Comisión de Constitución, Legislación y Justicia.  Posteriormente, una vez conocidos los informes de ambas instancias, la Sala del Senado se pronunciará.