Junto con reiterar la posición de Renovación Nacional respecto que la discusión en torno al salario mínimo debe partir en los 200 mil pesos, el senador y vicepresidente de ese partido, Francisco Chahuán explicó que la tienda está proponiendo cuatro fórmulas que permitan mantener el presupuesto y mantener las reglas de inflación y proyección de crecimiento, además de establecer sueldos mínimos plurianuales, de manera de evitar la politización de futuras discusiones ad portas de elecciones parlamentarias y presidenciales.

El legislador precisó que una primera alternativa dice relación con fijar un sueldo mínimo que parta de los 193 mil pesos para llegar, en el transcurso de 9 meses, a los 200 mil –el 30 de marzo de 2013. Una segunda opción es establecer un sueldo mínimo de 193 mil pesos los primeros seis meses -de julio próximo a diciembre- para subir a 200 en enero y hasta junio del próximo año. La tercera, en tanto, plantea establecer un sueldo mínimo plurianual, “para no politizar la discusión, considerando que vienen elecciones parlamentarias y presidenciales, y proyectar un sueldo mínimo a julio de 2013 de 203 mil pesos.”

Agregó que han planteado una cuarta posibilidad, que tiene que ver con establecer un mejoramiento de las asignaciones familiares, lo que podría permitir sumar 200 mil pesos.

Chahuán dijo que “estas propuestas, adicionales a la que hemos hecho históricamente -de tener sueldos mínimos diferenciados, dependiendo del tamaño de la empresa- no alteran las reglas de inflación y proyección de crecimiento y están calculadas con un aumento de la productividad del 2,1%, un pronóstico de inflación subyacente de 2,9% y una tasa de interés de 5%”.

Añadió que éstas “han sido avaladas por la Comisión Económica de RN y un grupo de diputados que trabaja con la directiva, encabezada por Alberto Cardemil y José Manuel Edwards, sustentadas en que es posible una solución que permita romper la barrera psicológica de los 200 mil pesos de salario mínimo”.

En virtud de lo anterior, el senador reiteró la solicitud al gobierno de “una generosidad adicional a la que ha entendido en la agenda social con bono solidario de alimentos y el ingreso ético familiar, pudiendo dar a chilenos un salario mínimo de 200 mil pesos”, manifestando que “hago votos para establecer un mecanismo de fijación de éste en base a criterios técnicos, para potenciar los efectos positivos y minimizar cualquier distorsión en el mercado del trabajo, que permita además institucionalizar un diálogo permanente entre trabajadores, empresarios y el gobierno e idealmente fijar salarios mínimos plurianuales.”