· Iniciativa que reforma la Constitución debía esperar un año para ser presentada nuevamente, luego que la anterior no lograra reunir el quorum propio de estas iniciativas. Parlamentario afirmó que “es absolutamente indispensable recuperar esta fiesta cívica para Valparaíso, Iquique y la Armada”.

El senador Francisco Chahuán reingresó hoy el proyecto de reforma constitucional que propone trasladar del 21 de mayo el discurso en que la Presidenta rinde la cuenta sobre el Estado administrativo y político de la Nación con el objeto de “defender las Glorias Navales y que las protestas que se generan con ocasión del mensaje presidencial no terminen sitiando la ciudad”.

El parlamentario dijo que “como porteños, queremos defender esta fecha para las Glorias Navales pues estamos cansados de que cada 21 de mayo, una fecha tan importante para Valparaíso y las Glorias navales, la ciudad quede sitiada y destruida”.

Chahuán recordó que hubo que esperar un año para presentar la iniciativa nuevamente, luego que el año pasado no lograra el quórum necesario para despachar una reforma constitucional, vale decir los tres quintos de los senadores en ejercicio (22 votos a favor).

El senador dijo que la propuesta no plantea una fecha determinada para la cuenta sobre el estado administrativo y político de la Nación, sino que considera debatir en torno al tema “apelando a la historia de las cuentas públicas, pues actualmente se trata de una fecha convencional que no dice relación con la tradición republicana en nuestro país.“

Dijo que estamos insistiendo con “un nuevo proyecto de ley y esta vez esperamos tener el apoyo de todos los legisladores, pues es absolutamente indispensable recuperar esta fiesta cívica para Valparaíso, Iquique y la Armada y esperamos que prime la cordura frente a una materia que es relevante para ambas ciudades puerto y dicha institución”.

Chahuán sostuvo que “durante los últimos años la cuenta pública ha motivado movilizaciones ciudadanas en las inmediaciones del Congreso Nacional para plantear demandas y pronunciamientos que, por legítimos que sean, a menudo se ven alteradas por desórdenes, destrozos en la vía pública y hechos de violencia lamentables”. En consecuencia, dijo, “la tradicional ceremonia militar, de profundo arraigo en la ciudadanía, ha ido quedando relegada a un segundo plano por el temor que producen los incidentes que rodean el mensaje presidencial”.