El senador Francisco Chahuán destacó que ad portas de la celebración de un nuevo Día del padre se haya cumplido la tramitación de la nueva ley de tuición compartida “que establece el principio de la corresponsabilidad de ambos padres en el cuidado de los hijos y que sin lugar a dudas va  a facilitar y promover los acuerdos para los efectos de la tuición y cuidado de los menores”.

El parlamentario, quien es coautor de la iniciativa que quedó en condiciones de ser promulgada, dijo estar “muy orgulloso de que en este nuevo día del padre podamos dar por cumplido el trámite legislativo de la nueva ley”.

Agregó que “si bien hay temas que habrá que corregir en el futuro, como por ejemplo la patria potestad y lo que dice relación con la relación entre la residencia y la tuición, lo cierto es que la ley de tuición compartida -para la que Amor de Papá hizo un esfuerzo importante y sostenido- muestran que hoy día efectivamente va a haber una nueva relación entre padres e hijos y sin duda es un muy buen regalo para el día del padre.”

La iniciativa subraya que “es deber de ambos padres, cuidar y proteger a sus hijos e hijas y velar por la integridad física y psíquica de ellos. Los padres actuarán de común acuerdo en las decisiones relacionadas con el cuidado personal, su crianza y educación, y deberán evitar actos u omisiones que degraden, lesionen o desvirtúen en forma injustificada o arbitraria la imagen que el hijo o hija tiene de ambos padres o de su entorno familiar”.

El texto legal había sido quedado radicado en una Comisión Mixta para precisar qué sucedería mientras el juez toma la decisión definitiva, en caso de separación, de quién vivirá con el hijo. En ese sentido, se establece que a falta de acuerdo, los hijos continuarán bajo el cuidado personal del padre o madre con quien estén conviviendo.

Si los padres viven separados, podrán determinar de común acuerdo que el cuidado personal de los hijos corresponda al padre, a la madre o a ambos en forma compartida.

El cuidado personal compartido es un régimen de vida que procura estimular la corresponsabilidad de ambos padres que viven separados, en la crianza y educación de los hijos comunes, mediante un sistema de residencia que asegure su adecuada estabilidad y continuidad.