El senador Francisco Chahuán se reunió con representantes de la Iglesia Católica y el subsecretario del Interior, Rodrigo Ubilla, para aportar en la discusión del proyecto de Ley de Migraciones, que próximamente debiera enviar el Ejecutivo al Congreso, y “así propiciar un estatuto que garantice los derechos de las miles de personas que cada año están asentándose en nuestro país”.

El parlamentario, que llegó hasta La Moneda junto a Monseñor Enrique Troncoso y los padres Idenilso Bertolotto y Pedro Nahuelcura, explicó que el objetivo del encuentro fue “apurar y entregar antecedentes y propuestas respecto de la nueva ley de Inmigrantes, a sabiendas de que  Chile se convirtió, en la última década, en un país receptor de extranjeros, particularmente de los países fronterizos”.  Vale señalar que se estima que hoy son 370 mil los migrantes asentados en territorio nacional.

En virtud de lo anterior, a su juicio “es necesario generar un estatuto que garantice sus derechos, terminar con la discriminación basada en su procedencia y generar un entendimiento, lo que pasa por establecer regulaciones adicionales.”  Chahuán dijo que “lo que se busca a través de estas propuestas, realizadas junto a la Iglesia Católica, es promover una legislación nacional que sea acorde con las convenciones internacionales firmadas a favor del respeto de los derechos de los migrantes.”

Junto con lo anterior, el senador destacó que durante el gobierno del Presidente Sebastián Piñera se ha formulado una política que busca tener información en línea respecto de los migrantes y hoy se está licitando un sistema complementario que permitirá potenciarlo.  Esto, en el contexto del compromiso asumido el 21 de mayo pasado para que durante 2013 se saque adelante la nueva ley de Migración, “tema que preocupa especialmente a la Iglesia Católica y algunos parlamentarios”, sostuvo el legislador.

El proyecto de ley que ingresará al Congreso reemplazará la ley 1.094, que data de 1975 y es la más antigua sobre la materia de América del Sur, abordará el tema de las visas, establecerá los vínculos de los chilenos que viven en el extranjero y facilitará el proceso de revalidación de títulos profesionales extranjeros y, si bien mantendrá el máximo de 15% de extranjeros en las empresas, excluirá de la norma a titulares de visas de menos de un año.