· Con una serie de registros de cámaras de seguridad de locales afectados, el senador Chahuán expuso en torno a una seguidilla de hechos delictuales que se han registrado en la Región, contando con la participación de pandillas que ingresan a centros comerciales de manera ordenada, se convierten en una turba y actúan con inusitada violencia. El martes presentará en el Congreso el proyecto de ley que busca endurecer las penas para este tipo de hechos, que ha sido valorado por la Cámara Regional del Comercio de Valparaíso.

El senador Francisco Chahuán anunció la presentación de un proyecto de ley que modifica el artículo 436 del Código Penal para tipificar el delito de robo en grupo o pandilla y denunció que este tipo de hechos se ha multiplicado en la región de Valparaíso, por lo que “es necesario que el Congreso dé una señal potente y sancione” lo que a su juicio constituye un “nuevo modus operandi de la delincuencia, afectando a establecimientos comerciales”.

El parlamentario dijo que la iniciativa, que cuenta con el respaldo de la Cámara Regional de Comercio de Valparaíso, sostuvo que la seguidilla de hechos delictuales ha afectado a farmacias, supermercados y otros establecimientos, revelando “un nuevo modus operandi de la delincuencia, que tiene como patrón una inusitada violencia”.

Agregó que tras realizar las respectivas denuncias en las policías “estamos pidiendo que el Congreso reaccione y envíe una señal política en términos de sancionar más drásticamente el delito”. Precisó que ahora el artículo 436 del Código Penal sanciona a aquellas personas que roban por sorpresa o bien simulando una riña, “pero no contempla un sistema particular como éste, que consiste en el ingreso de un grupo de personas, inicialmente en forma ordenada, que se transforma en turba para saquear el establecimiento con inusitada violencia, razón por la cual le hemos denominado “turbazo””.

Chahuán manifestó la necesidad de “detener el avance de esta manera de actuar, evitando el contagio de lo que ocurre en Brasil o Argentina, donde esto ya se ha convertido en una costumbre.”

El presidente de la Cámara Regional del Comercio de Valparaíso, Pier-Paolo Zaccarelli, precisó que “un 47,3% del comercio de Valparaíso y Viña del Mar fue victimizado en el segundo semestre de 2015, siendo una de las cifras más alta a nivel nacional, ocupando el segundo lugar”. Aseguró que “esta situación afecta directamente el crecimiento económico del comercio formal, que continúa siendo el más afectado, con un 90,8% de victimización, principalmente por hurto y hurto hormiga.”

Zaccarelli dijo que “a la situación de los 724 reos liberados en Valparaíso, donde uno ya fue detenido por robo, se suma un nuevo operativo delictual apodado “turbazo” y que corresponde a un sistema de asaltos masivos al comercio, al estilo brasileño que se ha cometido en locales comerciales de nuestra región, lo que nos preocupa porque no hay ningún seguimiento, existe un déficit en la seguridad pública, y lo más grave, no hay un programa serio de reinserción social y/o laboral.”

El dirigente del comercio dijo que “debemos terminar con estas acciones delictuales con todo el rigor de la ley y apoyo de las instituciones de orden y seguridad y por eso, como gremio colaboramos aunando esfuerzos del empresariado para prevenir, denunciar y colaborar con las fuerzas públicas para que éstas reviertan esta situación.”

En este contexto, el senador Chahuán reiteró que “esperamos modificar el artículo 436 del Código Penal para establecer una pena agravada a los delitos con estas características, pudiendo asimilarla a del robo por sorpresa o el que se produce simulando una riña, que va de los 541 días a 5 años, pero diferenciando cuando se realiza por pluralidad de malhechores, porque hay una acción concertada, que entendemos como el turbazo.”

En la ocasión, el subgerente de prevención de pérdida de Salcobrand, José Luis Necul, expresó su preocupación y confianza en que la iniciativa prospere, resaltando que “si bien hemos reaccionado como compañía ante estos hechos y hemos colaborado para detectar a los delincuentes, creemos que hace falta algo más para lograr lo que queremos, al menos para dar tranquilidad a nuestros clientes y empleados y evitar daños a la propiedad.”

Dijo que “normalmente estos hechos eran perpetrados por una o dos personas, pero ahora se ha dado de manera distinta, con hasta 15 personas, por lo que hemos capacitado a nuestro personal y les hemos dado apoyo psicológico, no obstante queremos frenar esto que afecta a todo el retail y podría emularse en otras ciudades”.